/4 de febrero: Día Mundial contra el cáncer. Necesitamos más inversión y concienciación

4 de febrero: Día Mundial contra el cáncer. Necesitamos más inversión y concienciación

El cáncer es un término que se define como un amplio grupo de enfermedades que afectan a cualquier parte del organismo. Es más, según la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), el cáncer engloba aproximadamente 200 tipos de enfermedades, pudiendo considerarse enfermedades independientes en relación con las causas del cáncer, su evolución y sus tratamientos específicos.

El cáncer sigue constituyendo una de las principales causas de mortalidad en el mundo. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), desde el año 2012 han aumentado significativamente los casos: desde los 14 millones de casos a los 18,1 millones en 2018, mientras que en el pasado año 2020 se diagnosticaron cerca de 19,3 millones de casos nuevos en el mundo. Las estimaciones poblacionales indican que el número de casos nuevos aumentará en las próximas décadas, llegando a alcanzar los 30,2 millones de nuevos casos en 2040 (con un aumento de incidencia mundial de aproximadamente el 57% tanto para mujeres como para hombres, sobre todo debido al crecimiento demográfico).

Según el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), se espera que el número de tumores diagnosticados en España en 2021 alcance cerca de los 276.000 casos. Los tumores más frecuentes, con cifras calculadas a grosso modo, serán los de colon y recto, próstata, mama, pulmón y vejiga urinaria, seguidos de muchos otros. Se recomienda llevar a cabo buenos hábitos de vida, ya que las causas del cáncer están muy influenciadas por éstos (cerca del 40%). El tipo de alimentación y el tabaco son los principales factores. Se sospecha que la obesidad es responsable en las mujeres de casi un 30% de cánceres principales de colon, seno, endometrio, riñón y esófago, así como la falta de ejercicio físico y el consumo de alcohol (provocando cáncer de mama e hígado). Al mismo tiempo, «más vale prevenir que curar». El diagnóstico precoz y las revisiones médicas periódicas juegan un papel vital a la hora de determinar la supervivencia o la mortalidad ante un determinado tipo de tumor.

Está claro que, desde hace ya muchos años, el cáncer es una enfermedad que ha acabado con millones de vidas. Con el paso del tiempo y el avance de la ciencia y tecnología, la esperanza de vida para cada tipo de cáncer es cada vez más alta, pero al mismo tiempo cada vez hay muchos más casos. Es por ello por lo que es necesario y de especial importancia invertir mucho más en ciencia e investigación para desarrollar tratamientos más específicos y eficaces para cada tipo de tumor. Los tratamientos oncológicos deberían contar con todo tipo de ayudas y capital para evitar millones de muertes cada año, y es por ello por lo que se requiere conciencia y sensibilización no solamente por parte de las asociaciones, sociedad y profesionales, sino por parte de los grandes cargos tanto públicos como privados. 

De esta manera, se pretende en un futuro llegar a reducir e incluso erradicar diversos tipos de cáncer que son más frecuentes y causan grandes casos de mortalidad, como el cáncer de mama, pulmón, colorrectal, próstata, leucemia y estómago, entre otros. Al mismo tiempo, los cánceres raros son los que menos estudiados están (ocurren en muy pocos casos, en todas las edades y tanto en hombres como mujeres), por lo que también se debería dedicar parte de la investigación a estos casos. Son los que, con mayor seguridad, provocan mortalidad a corto plazo (al no saber de qué manera tratarlo), como son el sarcoma de Ewing, el nefroblastoma de Wilms, el rabdomiosarcoma infantil o la neoplasia trofoblástica gestacional (TTG), el cual crece durante el periodo de embarazo, entre otros.

Óscar Almeida

Graduado en Ciencias Ambientales y Máster en Gestión Sostenible del Ambiente. Especializado en Entomología y en Nutrición y dietética deportiva.