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Aumenta la preocupación por un presunto asesino en serie en nuestro país

La aparición del cuarto cadáver de una mujer asfixiada en la zona de Valencia hace que se incremente el miedo ante la posibilidad de la existencia de un asesino serial en el territorio

Primero fue Alicia Varela, de 46 años, cuyo cuerpo se encontró el 6 de noviembre de 2020 en una acequia a escasos metros de su casa. A lo largo de los meses han aparecido también los cuerpos sin vida de Florina Gogos, una joven de 19 años cuyo cadáver se encontró en una acequia de la localidad valenciana de Silla, y de Olga Pardo, de 43 años, y cuyo cuerpo se halló en una acequia de la localidad de Massarrojos. El pasado jueves y con menos de un mes de diferencia desde que se encontró del cadáver de Olga, la policía ha confirmado la aparición en una acequia del cuerpo sin vida de otra mujer, esta vez de 41 años, cuya identidad todavía no ha sido confirmada.

El caso está siendo llevado por la Guardia Civil, y aunque se están investigando los sucesos por separado y no se han hecho declaraciones sobre la posibilidad de que todos los asesinatos hayan sido realizados por el mismo sujeto, existen una serie de características comunes entre los cuatro casos que han puesto en alerta a los vecinos de la zona:

– Todas las víctimas son mujeres

– La causa de la muerte fue el estrangulamiento

– Todos los cadáveres aparecieron en acequias

– Han sido halladas en la comunidad valenciana

– Ninguna presentaba signos de violencia (ni física ni sexual) a parte de los del propio estrangulamiento

– Las atacaron por la espalda, seguramente por sorpresa, ya que no presentaban signos de haberse defendido

A pesar de la llamada a la calma por parte de las autoridades la preocupación de la gente de los alrededores va en aumento debido a las similitudes en el modus operandi. Asimismo, la investigación posee la dificultad añadida del hallazgo de los cadáveres en acequias, ya que al haberse lanzado al medio acuático resulta mucho más complicado encontrar restos biológicos que puedan dar pistas sobre el ejecutor de los asesinatos.

Estos sucesos han hecho también que la policía se replantee las desapariciones de Elisabet Ramos, de 33 años, y Wafa Sabbah, de 19 años, ambas desaparecidas también en Valencia. Aunque en un inicio no se sopesó la posibilidad de que se trataran de un caso de asesinato, debido a los hallazgos de los cuerpos de las cuatro mujeres está empezando a valorarse la posibilidad de que hayan sido víctimas del mismo sujeto.

Tanto vecinos como organismos oficiales han recomendado a las mujeres que, hasta que se encuentre al culpable, permanezcan alerta e informen a las autoridades ante cualquier suceso que pueda ayudar a la investigación.

Malena Sánchez