/«No tener casa mata» Cáritas constata un año más la dureza de vivir sin hogar.

«No tener casa mata» Cáritas constata un año más la dureza de vivir sin hogar.

Veintiocho son los años que Cáritas lleva trabajando en la campaña personas sin hogar. Esta organización sigue apostando por ayudar a todas aquellas personas en situación sin hogar, tengan el derecho a vivir en un sitio propio y digno.

«NO TENER CASA MATA»

La organización católica destacaba como eje central de la campaña 2020 que la vivienda en un derecho humano, necesario para preservar la dignidad de todas las personas. Se pretende así visibilizar el grave problema por el que pasan miles de personas viviendo en la calle. Esto impide que esta gente no tenga un hogar y por lo tanto también carezca de relaciones sociales así como un gran impacto en la salud física y mental.

Cáritas busca hacer un llamamiento a los poderes públicos, así como a la ciudadania para hacer visible la dureza que supone vivir sin hogar. Actualmente se estima que cerca de 800.000 hogares y 2,1 millones de personas sufren situaciones de inseguridad en la vivienda.

La situación que vivimos por la COVID-19 también ha afectado a la organización con su labor de ayuda, teniendo que adaptar los centros de acogida a la normas establecidas. Esta pandemia nos afecta como sociedad y por lo tanto, la amenaza y el dolor que supone, hace que seamos más frágiles y vulnerables, con muchas más dudas o incertidumbres acerca del futuro. »Las personas sin hogar no pueden adoptar las medidas de prevención decretadas por las Administraciones»

Cáritas Salamanca dispone de dos recurso complementarios en la atención a las personas sin hogar: el centro de acogida ‘Padre Damián’ y el centro ‘Espacio Abierto’. Ambos espacios tienen los mismo objetivos: acompañar procesos de cambio y trabajar por la dignidad de las personas.

Son muchas las personas voluntarias que ayudan día a día a Cáritas a cumplir su labor. Desde Salamanca de Cerca, os invitamos promover su labor y a participar en los espacios de trabajo realizadas por la organización. De esta forma, se facilitarían los procesos de inclusión y también se conseguiría »avanzar hacia una sociedad de los cuidados en la que como comunidad recorreremos como valor principal la solidaridad, la justicia y la empatía».

Sonia Sánchez.