San Isidro

Fernando Adrián triunfa en la Corrida de Beneficencia en Las Ventas

En una tarde marcada por nubes y claros y una temperatura agradable, seis toros de la ganadería Garcigrande (Justo Hernández) y uno de El Pilar ofrecieron un variado y emocionante espectáculo
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Imagen: @LasVentas


El pasado domingo, 9 de junio, la plaza de toros de Las Ventas en Madrid fue testigo de una memorable Corrida de Beneficencia ante un lleno absoluto de 21.834 espectadores. En una tarde marcada por nubes y claros y una temperatura agradable, seis toros de la ganadería Garcigrande (Justo Hernández) y uno de El Pilar ofrecieron un variado y emocionante espectáculo.


Ganadería y Toros

El encierro presentado fue de desigual hechura pero de buen juego en general. Destacaron especialmente el extraordinario primer toro, el noble segundo y tercero (un remiendo de El Pilar), y el excelente sexto, bautizado como "Bromista", que se erigió como uno de los más bravos de la primavera en Madrid.


Actuaciones de los Diestros

Sebastián Castella, vestido de lila y oro, no tuvo su mejor tarde. Con el primer toro, de calidad excelente, no logró entenderse del todo, y sus intentos fueron recibidos con una ovación tras dos pinchazos y una estocada. Sus siguientes toros, aunque nobles, no ofrecieron grandes oportunidades debido a sus debilidades. Castella terminó sus faenas con silencio tras estocada trasera y otro silencio tras una estocada.

La tarde perteneció a Fernando Adrián, quien con su gran actuación reivindicó su talento tras ser ninguneado pese a sus dos puertas grandes en Las Ventas en 2023. Adrián, vestido de blanco y plata, cortó una oreja a su primer toro "Mediodía" tras una estocada magistral, destacando por su entrega y valentía.

Con el cuarto toro, las condiciones del animal lastimado limitaron cualquier posibilidad, aunque Adrián ejecutó una buena estocada. La emoción se desbordó con su faena al sexto toro, "Bromista", un ejemplar bravísimo y corpulento que le permitió desplegar todo su arte. Con una firmeza titánica y una verdad suprema, Adrián realizó una faena de gran intensidad, salpicada de molinetes y pases de pecho. Aunque un tropezón en la suerte suprema le costó una estocada perfecta, consiguió una oreja y la puerta grande. La salida a hombros fue clamorosa, acompañado por jóvenes apasionados que avalan el futuro de la fiesta.

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