El joven novillero Jesús de la Calzada, originario de San Martín del Castañar, dejó una huella imborrable en la novillada matinal celebrada en Ceret, Francia.
La noble e interesante novillada de Barcial ofreció una demostración de bravura y nobleza, a pesar de haber sido muy castigada en varas, lo que limitó a los utreros en la muleta. No obstante, la entrega y habilidad de Jesús de la Calzada brillaron en sus dos faenas, mostrando solvencia y capacidad técnica.
El espada salmantino fue ovacionado con fuerza, dando dos vueltas al ruedo tras la petición unánime del público de una oreja en cada uno de sus novillos, que fueron injustamente denegadas por el presidente. Aun así, su actuación le valió el reconocimiento de una mañana de puerta grande, consolidando su buen cartel en el exigente territorio torista de Francia.
Segunda de abono de la Feria de Ceret, celebrada con más de tres cuartos de entrada. Se lidiaron novillos salmantinos de Barcial, muy bien presentados, serios, con nobleza y humillación. El tercero fue el más parado.
- Mario Arruza: silencio y silencio tras aviso.
- Jesús de la Calzada: vuelta al ruedo tras fuerte petición y vuelta al ruedo.
- Miguel Andrades: palmas y vuelta al ruedo.
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